La endometriosis la tiene más o menos 1 de cada 10 mujeres en edad fértil, y su dolor se trata incluso antes de confirmar el diagnóstico. El camino hasta el diagnóstico suele ser largo, de 4–12 años de media, porque los síntomas se parecen a los de otras enfermedades. Si el dolor te hace cancelar planes, vale la pena ocuparse de él ya.
¿Qué es la endometriosis, en palabras sencillas?
Un tejido parecido al revestimiento interno del útero crece fuera de él: en los ovarios, las trompas, las paredes de la pelvis y a veces en la vejiga o el intestino. En cada ciclo sangra igual que el revestimiento del útero, pero esa sangre no tiene por dónde salir. De ahí la inflamación, las adherencias (cicatrices que pegan unos órganos con otros) y el dolor.
¿En qué se diferencia este dolor del normal?
Los calambres normales duran 1–2 días y casi siempre son leves. Con endometriosis, el dolor suele ir a más con los años, te impide hacer tus cosas y puede empezar antes de la regla y seguir después.
También puede doler otros días: en la parte baja del vientre y en la zona lumbar, durante el sexo o después, al ir al baño. Otras señales: reglas muy abundantes, un cansancio enorme, dificultad para quedarse embarazada.
¿Cómo se diagnostica?
El médico te preguntará por los síntomas y si alguna familiar tiene endometriosis, te explorará la barriga y te propondrá una exploración ginecológica en la camilla. Si esa exploración no es para ti, dilo: pueden limitarse a explorarte la barriga. Después suele venir una ecografía, a menudo vaginal, y a veces una resonancia.
Solo la laparoscopia puede confirmar la endometriosis con seguridad: se introduce una cámara por un corte pequeño junto al ombligo. No es obligatorio hacerla antes de empezar el tratamiento, y si se hace, los focos se pueden quitar en ese mismo momento.
Ayuda llevar un diario del dolor: qué días, intensidad de 0 a 10, dónde duele y qué tuviste que cancelar. Con notas es más fácil hablar con el médico: las fechas y los números hablan por ti.
¿Qué hago si el médico me dice que «todas lo aguantan»?
Pregunta qué más se puede comprobar y pide que te deriven al ginecólogo. Según las guías británicas NICE, hay que derivar al ginecólogo si el primer tratamiento no ha funcionado o si el dolor no te deja hacer vida normal o vuelve. Pedir una segunda opinión a otro médico también es de lo más normal.
Preguntas frecuentes
¿La endometriosis se cura?
Por ahora no se puede curar para siempre, pero el dolor y los demás síntomas se pueden mantener bajo control. Para eso hay analgésicos, tratamientos hormonales como la píldora o el DIU con hormona y, a veces, cirugía. El tratamiento se elige con el médico, y en esa decisión cuentan tus planes de embarazo.
¿Te puedes quedar embarazada con endometriosis?
Sí. Según la organización británica Endometriosis UK, el 60–70 % de las mujeres con endometriosis pueden quedarse embarazadas sin ayuda médica. Si buscas embarazo, díselo al médico con tiempo: de eso depende qué tratamiento te conviene.
¿El tratamiento hormonal perjudicará un embarazo futuro?
No. Las guías británicas NICE dicen claramente que el tratamiento hormonal de la endometriosis reduce el dolor y no perjudica la fertilidad más adelante.
Si me duele mucho, ¿seguro que es endometriosis?
No necesariamente. Un dolor parecido pueden darlo la adenomiosis, los miomas, una inflamación en la pelvis o el síndrome del intestino irritable, por eso la causa la busca el médico.
En resumen
- Lleva un diario del dolor: qué días, cuánto duele, qué tuviste que cancelar
- Una ecografía limpia no cierra el tema si el dolor sigue
- Si no te escuchan, pide que te deriven al ginecólogo
Fuente: WHO: Endometriosis
El material es educativo y no reemplaza la consulta médica.
