A cualquiera se le puede manchar la ropa, y tiene arreglo: cámbiate el producto, tapa la mancha y lávala con agua fría. En el momento parece una catástrofe, pero la causa suele ser simple: la compresa se llenó, se movió o empezaste a sangrar más. No es culpa tuya.
¿Qué hago ahora mismo?
Átate a la cintura una sudadera o una camisa: tapará la mancha y parecerá parte del look. En el baño cámbiate la compresa o el tampón y moja la mancha con agua fría o una toallita húmeda. Si tienes unas bragas de repuesto, cámbiate.
¿No tienes compresa? Pídesela a una amiga, a una profesora, a la enfermera o a una compañera: basta con un «me ha venido la regla y no tengo compresa». Mientras buscas, dobla papel higiénico en varias capas y póntelo en las bragas; para un rato te sirve. No te metas el papel dentro.
¿Cómo quitar la sangre?
Solo con agua fría: el agua caliente y el calor fijan la sangre en la tela. Una mancha reciente, aclárala bajo el grifo de agua fría, frótala con jabón o detergente y repite. Si ya está seca, ponla en remojo en agua fría unos 30 minutos.
Si queda marca, échale unas gotas de agua oxigenada al 3% durante 1–3 minutos y aclara, pero pruébala antes en una zona que no se vea. No metas la prenda en la secadora ni la pongas en el radiador hasta que se haya ido la mancha.
¿Cómo estar preparada para la próxima vez?
Lleva en el bolso una compresa o un tampón de repuesto, unas bragas limpias y una bolsita para lo que se manche. En los días abundantes, cámbiate un poco más a menudo de lo habitual, sobre todo antes de un viaje o de una clase larga.
Para la noche, usa compresa de noche: es más larga y más ancha. Unas bragas ajustadas la mantienen en su sitio, y la ropa interior menstrual o una toalla oscura debajo te cubren las primeras noches.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me mancho si la compresa está casi limpia?
La sangre se va por donde no hay compresa: se ha movido, es un poco corta o no está centrada. Prueba una compresa más larga y con alas, y unas bragas que queden ajustadas.
¿Cómo limpiar el colchón?
Da toquecitos en la mancha con un trapo mojado en agua fría, sin empapar el colchón. Repite hasta que se vaya la marca y deja que se seque sin calor. Para la próxima, te salvará un protector de colchón lavable.
¿Qué digo si alguien se ha dado cuenta?
Basta con un rápido «Uy, la regla, voy a cambiarme». Si no quieres hablar de la regla, di que se te ha caído algo encima. No le debes explicaciones a nadie.
En resumen
- Manchas de sangre: solo agua fría
- Una compresa y unas bragas de repuesto, siempre en el bolso
Fuente: NHS: Heavy periods
El material es educativo y no reemplaza la consulta médica.
